Lo que más me fascina e interesa de una relación D/s es cuando se consigue ese estadio de complicidad que permite obtener la dominación mental absoluta del sumiso, que es lo que puede permitirle desear convertirse en un auténtico esclavo. Debe ser un mecanismo mental parecido al del enamoramiento. El caso es que quien lo ha vivido en toda su intensidad sabrá distinguir a partir de ese momento entre una relación D/s plena y los sucedáneos en forma de "juegos" o "sesiones".
A partir del momento en que se empieza a alcanzar ese nirvana de la complicidad plena entre Ama y sumiso ambos desean con todas sus fuerzas que el Ama administre la castidad de su sumiso, los juegos de excitación y denegación (teasing and denial) se hacen sublimes, las humillaciones pueden convertirse en bellos poemas, las técnicas y procedimientos quedan en un segundo plano y hasta el dolor físico o mental, cuando el sumi no es masoquista, se acepta como forma de entrega al Ama.
Las miradas, los silencios, las voces susurrantes, los roces de la piel, las exploraciones de los abismos... todo se construye desde la complicidad y es cuando la relación D/s alcanza pleno significado.

